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¿Quién debe ser el propietario principal en Google Business Profile?

Escrito por Allan Danilo | Jan 26, 2026 3:48:26 PM

Hay una situación que veo repetirse más de lo que debería: un negocio trabaja años su reputación, reseñas, fotos y visibilidad en Google Maps… y un día, por un simple detalle de “usuarios y permisos”, pierde el control de su perfil.

No es un problema técnico. Es un problema de propiedad.

Y casi siempre empieza igual: alguien verificó la ficha “por ayudar” (una agencia, un empleado, un familiar, el sobrino que “sabe de internet”), y el negocio nunca se preocupó por quién quedó como propietario principal.

Hasta que llega el día del cambio: se rompe la relación con la agencia, cambia el encargado, se vende el negocio, o hay un conflicto interno. Ahí es cuando esa decisión, que parecía menor, se vuelve crítica.

Vamos al grano: el propietario principal debe ser la persona o entidad que tiene el derecho real y permanente sobre el negocio. Pero eso, en la práctica, tiene matices. Esta guía te ayuda a decidirlo con criterio, según el rol y el escenario.

 

Qué significa ser “propietario principal” en Google Business Profile

En Google Business Profile (antes Google My Business) hay tres niveles de acceso:

  • Propietario principal: control total. Puede transferir la propiedad principal y gestionar a todos los usuarios.
  • Propietario: puede editar el perfil y gestionar usuarios, pero no puede transferir la propiedad principal.
  • Administrador: puede gestionar contenidos (info, fotos, posts, reseñas), pero no puede gestionar usuarios.

La diferencia clave es esta: solo el propietario principal puede “pasar el mando”. Y eso tiene implicaciones enormes si algún día necesitas reorganizar la gestión.

 

Regla de oro: quién paga el riesgo, decide el control

Si mañana hay un problema con la ficha (suspensión, conflicto de propiedad, acceso perdido), ¿quién sufre el impacto real?

  • El dueño pierde llamadas, clientes y reputación.
  • La agencia pierde un cliente, sí, pero no pierde el negocio.
  • Un empleado puede irse mañana.
  • Un socio puede salir de la empresa.

Por eso, aunque parezca duro, la regla más segura es:

El propietario principal debería ser el propietario legal del negocio o una cuenta corporativa controlada por la empresa.

 

Escenarios reales y decisión recomendada

1) Negocio pequeño con dueño implicado (autónomo, pyme, comercio local)

Recomendación: el dueño (o la cuenta corporativa del negocio) como propietario principal.

Por qué: es el caso más frecuente donde se comete el error de dejar la ficha a nombre de terceros. Si el dueño no controla el acceso, queda expuesto a perderlo.

Configuración ideal:

  • Propietario principal: correo corporativo (tipo info@ o admin@) o Gmail del dueño.
  • Propietarios: segundo correo del dueño + alguien de confianza.
  • Administradores: agencia o persona que publica y gestiona.

2) Negocio con gerente/encargado que lo gestiona todo

Recomendación: la empresa/dueño como propietario principal. El gerente como propietario o administrador.

Por qué: un gerente puede ser excelente, pero no siempre es permanente. El día que cambia, no quieres depender de su buena voluntad para recuperar el control.

Configuración ideal:

  • Propietario principal: cuenta corporativa.
  • Propietario: gerente.
  • Administrador: personal de marketing o agencia.

3) Agencia de marketing o consultor SEO gestionando la ficha

Recomendación: la agencia NO debería ser propietario principal.

Esto es importante: una agencia puede necesitar acceso completo para trabajar bien, pero eso no significa que deba tener el rol más alto.

La forma profesional de hacerlo es:

  • La empresa mantiene la propiedad principal.
  • La agencia entra como propietario o administrador (según tareas).
  • Todo queda claro, documentado y reversible.

Si estás cambiando de agencia, lo correcto es hacer una transferencia formal. Aquí tienes la guía paso a paso para transferir la propiedad principal en Google Business Profile sin perder reseñas.

4) Empresa con varias ubicaciones (multi-sede)

Recomendación: propietario principal en una cuenta corporativa centralizada (idealmente dominio propio).

Por qué: con varias ubicaciones, necesitas continuidad, auditoría interna y control. La gestión suele repartir tareas, pero el control debe estar centralizado.

Configuración ideal:

  • Propietario principal: cuenta corporativa central (marketing@empresa.com o admin@empresa.com).
  • Propietarios: responsables regionales o equipo de marketing interno.
  • Administradores: agencias locales o personal por sede.

5) Franquicias

Recomendación: depende del modelo, pero con una base clara:

  • Si la marca controla el perfil, la central debería ser propietario principal.
  • Si el franquiciado es dueño operativo del local y asume la reputación y gestión, el franquiciado debería ser propietario principal, con la central como propietario adicional para supervisión.

El error típico en franquicias es que la central (o una agencia) controla todo sin un sistema claro, y luego hay conflictos cuando se rompe la relación comercial. Solución: roles bien definidos desde el inicio.

6) Negocio vendido o traspasado

Recomendación: transferir propiedad principal al nuevo propietario cuanto antes.

Aquí no hay debate: si el negocio cambia de manos, la propiedad principal debe reflejar esa realidad. Mantenerlo “por si acaso” solo crea fricciones y riesgos.

 

Señales de que tu propiedad está mal configurada

Si te identificas con alguno de estos puntos, conviene revisar:

  • La ficha está a nombre de una agencia o un empleado.
  • No existe un correo corporativo que controle accesos.
  • Nadie sabe quién es el propietario principal.
  • El dueño no tiene acceso “de verdad” y solo recibe capturas o reportes.
  • Cambiar algo simple (usuarios, permisos) se vuelve una odisea.

 

Buenas prácticas para proteger el control (sin frenar el trabajo)

  1. Crea una cuenta corporativa “madre”
    Idealmente con dominio propio (mejor para seguridad y continuidad). Esa cuenta debe ser el propietario principal.
  2. Añade un segundo propietario de respaldo
    Por ejemplo, un segundo correo del dueño o alguien de confianza dentro de la empresa.
  3. Da acceso a la agencia, pero con el rol correcto
    Normalmente “propietario” si necesita gestionar usuarios/funciones avanzadas, o “administrador” si solo gestionará contenidos.
  4. Evita compartir contraseñas
    Nunca. No solo por seguridad: también porque destruye el historial de cambios y hace imposible auditar quién hizo qué.

Ten en cuenta la restricción de 7 días
Google aplica un periodo de seguridad: durante los primeros 7 días, un usuario nuevo con roles altos tiene limitaciones para ciertas acciones. Es normal y forma parte del sistema.

 

¿Y si ya está mal? Qué hacer si necesitas reorganizarlo

Si el propietario principal actual es otra persona (agencia, ex empleado, socio), lo más limpio es transferir la propiedad principal a la cuenta correcta. No es complicado, pero hay que hacerlo con cuidado.

Si necesitas hacerlo ya, aquí tienes el paso a paso para cambiar el propietario principal sin perder reseñas ni visibilidad.

 

Conclusión: el propietario principal es una decisión estratégica, no un detalle

La propiedad principal no es “quién lo gestiona hoy”. Es quién debe poder recuperarlo mañana si algo se tuerce.

En la mayoría de casos, la fórmula ganadora es simple:

  • Propietario principal: empresa/dueño (idealmente cuenta corporativa).
  • Propietarios/administradores: quienes ejecutan (equipo interno y/o agencia).

Si quieres tenerlo todo bien atado y evitar errores típicos (conflictos, duplicados, accesos perdidos, reclamaciones), pásate por la guía completa para gestionar la propiedad en Google My Business (Google Business Profile), donde cubro todos los escenarios y pasos con detalle.

Y si hoy mismo no estás 100% seguro de quién es tu propietario principal, revísalo. Es de esas cosas que parecen menores… hasta que te cuestan clientes.